Y ahora que me fijo, ya no llueve. Los coches pasan y no balancean los parabrisas... cachis, espero que no se me esfume la inspiración lluvisosa... ¿te das cuenta? me paso la vida quejándome. Menos mal que son todo cosillas intrascendentes y bobas pero siempre estoy con un algo. Mi hijo Álvaro cree que es deformación maternal; las madres somos unas manipuladoras de corazoncitos de lo más profesionales y con estos ainss vamos robando mimos de aquí y de allá. Bueno, que sepas que está es mi interpretación libre de su frase: "Mamaaaaaaá, ya estás como siempre, con el chantaje emocionaaaal" ....
Suerte que la riqueza de la lengua es tan grande y tan diversa que nos permite expresarnos a cada cual a su manera y en su onda. Con más o menos labia, mejor o peor prosa, da igual. La cosa es que somos muy liantes y utilizamos la literatura o la verbosidad, según el caso, para conseguir reproducir los ecos que ya teníamos planeados con anterioridad: estamos tristes? Por favor, que pase el eco del ay_que_pobre_toma_mimooo... Contrariados? A veeer, el eco de la empatía_que razón_tienes, donde se ha metido... Enfadados o enfrentados? Rápido, que entré ya mismo el eco de la reafirmación_di_que_si_a_todo, vamos ya!...
Por cierto, ¿Quieres una galleta? con el rollo no te he ofrecido nada. Anda coge, que estas galletas han salido bien ricas. Son las galletas para tiempo de especulación de Noema. Mi receta de las galletas especiadas no terminaba de funcionar cuando van con cobertura de glasa así que probé con las suyas, porque ayer estuve decorando galletas para el centro de adviento y pintando unos cuantos Sr Galleta. Por cierto, ahora ya se qué es lo que no funciona pero como esa es otra historia, te lo cuento cuando las galletas sean las protas de la entrada. Hoy toca sopa.
Como te decía. Estas que te ofrezo, son las que separé para ir zampando mientras hago las remesas para adviento. Mira que quería haber esperado. Me gustó mucho de otros años, irlas horneando a la que el adviento avanza. Dar un paseín por el mercado navideño, llegar a casa, prepararme un té y hala, a hornear... en fin... ya está hecho. Desde que hice las de pera ya llevo tres remesas diferentes... y la cuarta masa está en el frigo... unos alfajores, que le he visto a Erika que a su vez a la Majuluta... genial verdad? esta es la gran aportado de los blog a la historia de Internet. Buscar y encontrar. Por fin, va rápido y es fácil. Recuerdo cuando entrabas a buscar algo y después de horas en las que te habías topado con un poco de todo menos lo que querías, después de mil ventanas abiertas, el sistema colapsado y tropemil desconexiones, terminabas tirando la toalla. Un día más sin encontrar lo que querías. Los blog han aportando esa comunidad, como los vecindarios de antes, donde preguntabas por un vecino y una señora te decía, espera que Fulanta seguro que lo sabe. ¿Fulana, tu sabes? Uy no, Trotana, pregunta a la Trotana! Al final, dabas con quien buscabas y encima terminabas haciendo buenas migas con todos los vecinos...
Mira, no te lo vas a creer... pero el cielo ya se ha abierto y se ha quedado un día lindo, lindo. Todo aún mojado y con sol. Ay que ver que siempre me pasa igual. Basta que diga digo para que se diego. Y encima con esta entrada, después de haber estado hablando de manipulaciones, ay madre, ¡cuánto va a costarte creerme en esto! En fin, caprichos del sino... Y ya metidos en capriños, te dejo con esta sopeja tan maja, y te prometo,vuelve a creerme, que rica como hay pocas. Es del libro maravilloso de 1 € que ya os hablé de él, y del que prometí que volvería a la carga...
Hay dos formas de hacer las pelotas de queso. Con patata y harina, como si fueran unos gnochi gigantes, o con pan seco, que es como yo las he hecho. Me parecen más ligeras y son mucho más rápidas de hacer. No es la única versión, puesto que he leído recetas con distintas variaciones. Una de ellas, es esta que hace Marona y como pasa siempre en cocina, las hagas como las hagas van a quedar bien. Hay una cosa más antes de dejarte con la receta y es el queso. El que he usado es un queso típico del Tirol, el Graukäse. Es un queso de sabor recio y algo fuerte que funde muy bien. Usa un queso de estas características ya que la gracia está en que no se pierda el sabor del queso. Tiene que dejarse notar...
Ingredientes para los Pressködel:
- 150 gr. de pan duro
- 100 gr. de Graukäse o un queso de sabor fuerte y que se funda bien
- 100 ml. de leche
- 2 huevos
- 1 cucharada de harina
- sal
- 2 cucharas de mantequilla
- 2 cucharas de aceite
Ingredientes para el caldo:
- 200gr. de carne para sopa
- 2 huesos
- 1/2 puerro
- 2 zanahorias
- 1 trozo de apionabo (o un tallo de apio si no lo encuentras)
- 1 chirivía o pastinaca
- 1 tomate
- 1 hoja de laurel
- unos granos de pimienta
- sal
- perejil
Preparación:
Poner a cocer en agua, la carne, los huesos, el laurel, sal y los granos pimienta. Cuenta con que el caldo necesita de 2 horas así que puedes tomártelo con calma. Corta las verduras en trocitos pequeños y las incorporas al caldo. Deja pasar otros 30 minutos de coción. Cuela el caldo, rectifica de sal si hace falta y añade el perejil muy picado. El caldo está listo.
Miestras cuece el caldo, puedes preparar las Pressknödeln. Corta el pan en trocitos pequeños y reservalo. Corta tambien el queso en daditos pequeños y añade como la mitad a un cazo donde lo vamos a derretir junto a la leche. Esta leche de queso, la mezclamos con el pan, los huevos, el resto del queso y el harina. Mezcla bien la masa y añade un poco de sal. Deja que repose unos 15 minutos para que el queso vuelva a enfriar un poquito y coja fuerza la masa. Dales forma de hambuerguesa y calienta una sarten son dos cucharas de aceite y dos de mantequilla. Las doras un par de minutos por cada lado y las reservas hasta que esté el caldo listo.
Y ya, el colmo de rico, es servir la sopa con cebolla frita por encima. Cortas una cebolla en aros o tiritas, la pasas por harina y la fríes aprovechando la misma sartén de las Pressknödeln. Mahlzeit!



























