Si bien es cierto que aquí hay muchos tipos de albóndigas (de topfen, de sémola, dulces, rellenas...) las reinas del menú son sin duda las Semmelknödel (las albóndigas de pan). Se suelen comer de acompañamiento a todo tipo de platos o en trocitos, preparando salteados con salchichas o jamoncito tirolés. Pero estas pelotas de pan tiene su complicación: si no está bien la masa o las cocemos demasiado se pueden deshacer y salirnos el tiro por la culata. Así que, la forma más fácil y segura de disfrutar de las Semmelknödel es haciendo Serviettenknödel (servilleta de albóndiga literalmente traducido). Se trata de la albóndiga pero hecha un rulo y cortada en rodajas. Muy bonita, muy rica y con muchas posibilidades en la mesa.
Ingredientes:
- 350 gr. de pan duro
- 350 ml. de leche templada
- 40 gr. de mantequilla
- 3 huevos
- 1 cebolleta
- perejil, sal, pimienta y nuez moscada
Preparación:
No es muy complicado pero la primera vez, tómate tu tiempo y trabaja los ingredientes con calma. Lo primero, vas a necesitar un recipiente bastante amplio para trabajar bien la masa. Pon el pan duro cortado en daditos pequeños. Pica muy fino la cebolleta y el perejil y mézclalo con el pan. Mientras, calienta un poquito la leche (cuida que no se caliente demasiado) y derrite en ella la mantequilla. Mezcla con un batidor manual o con un tenedor los huevos, la sal, la pimienta y la nuez moscada en la leche. Este batido lo mezclas con el pan y lo dejas reposar 10 minutos.
Extiende un trozo de papel de aluminio para hacer el primer rulo. El tamaño de los rulos debe de ser proporcional a la olla donde los vayas a cocer. Si son demasiado largos corres el riesgo de que no entren en la olla. Enrollas la masa con cuidado y haz que ruede en la tabla para que quede bien cilíndrico y uniforme. Cierra bien los extremos para que no le entre el agua. Calienta agua en una olla y sumerge los rulos. Déjalos cocer un cuarto de hora y otro más de reposo fuera del fuego pero aún en la olla.
Ahora ya puedes sacarlos del agua. Puedes guardar los que no vayas a usar en el frigorífico. Quita el papel de aluminio con cuidado y corta en rodajas de entre 1,5 a 2 cm. Calienta un poco de mantequilla en una sartén y dóralos vuelta y vuelta (este paso es opcional para los que están aún calientes pero quedan más crujientes y bonitos. Ya están listos para servir.
Maneras de servir los serviettenknödel:
- Acompañan muy bien con cualquier tipo de ragút, estofado o salsa reemplazando una guarnición de patatas, pasta o arroz. En la sopa de chucrut con manzana puedes ver lo bien refuerza una potente sopa...
- Puedes hacer montaditos usándolos como si fueran tostas. Aquí puedes poner a prueba tu imaginación...








Los volveré a hacer porque resultó un "petit fracàs" me quedaron un poquito "esparruchaditos" yo creo que entró agua, no los cerré del todo bien, digo yo???
ResponderEliminara ver como salen a la segunda
hasta pronto
Vaya! qué pena! es posible que fuera eso. También es importante que en el agua tengan espacio suficiente para que no se aplasten! cachis! bsssssssss
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